viernes, 16 de noviembre de 2012




Para Janis Joplin

Alejandra Pizarnik

a cantar dulce y a morirse luego

no: a ladrar.

así como duerme la gitana de Rousseau

así cantás, más las lecciones de terror.

hay que llorar hasta romperse

para crear o decir una pequeña canción,
gritar tanto para cubrir los agujeros de la ausencia
eso hiciste vos, eso yo.
me pregunto si eso no aumentó el error.

hiciste bien en morir.

por eso te hablo,
por eso me confío a una niña mostruo


Textos de sombra y últimos poemas
1982 - Poesía
Alejandra Pizarnik






sábado, 3 de noviembre de 2012

Whitesnake - FOREVERMORE - Subtitulos Español


Forevermore
Para siempre
Mirando atrás a través de los años
Los buenos y los malos tiempos
Un eco en mi mente
Susurro en una brisa
Dulces y amargos recuerdos
De todo lo que dejé atrás
Si no fuera por tu amor
No sé donde estaría
No sé qué haría
Una y otra vez
Canto el mismo estribillo
Todo gracias a ti
Para vos será mi amor
Y sentiré los latidos de tu corazón
Para siempre
Descansa aquí en mis brazos
Para siempre
A través de la oscura noche de mi alma
Vos me diste una mano para sostener
Y me ayudaste a salir adelante
Ahora todos mis oscuridades y mis miedos
Que contuve dentro de mí por todos aquellos años
Desaparecen cuando estoy con vos
Para vos será mi amor
Y sentiré el latido de tu corazón
Para siempre
Descansa aquí en mis brazos
Dame todo tu amor
Dame todo tu amor
Y estaré en tus cariñosos brazos
Para siempre
Para vos será mi amor
Y sentiré los latidos de tu corazón
Para siempre
Descansa aquí en mis brazos
Dame todo tu amor
Dame todo tu amor
Y estaré en tus cariñosos brazos
Dame todo tu amor
Dame todo tu amor
Dame todo tu amor
Y estaré en tus cariñosos brazos
Dame todo tu amor
Para siempre
Para siempre
Para siempre
Para siempre

jueves, 1 de noviembre de 2012

La Carta.




Un paradójico y temeroso Borges recomendaba no dar direcciones para eludir -decía- la angustia de tener que esperar cartas. Escribir cartas es apostar a una respuesta. Muchos hemos visto la película El cartero (Il postino). Nada peor que no tener quien te escriba, es decir, que te enseñe. El que enseña es, además de escritor de cartas, un cartero que distribuye cartas. Un distribuidor, un repartidor. Lanza al mundo señas y señales que escribe prolijamente en papeles, en las almas y en los cuerpos. ¿La tinta? No siempre es indeleble. Escribir es marcar un trazo. Del encuentro entre la carta (la enseñanza) y el destinatario queda una cicatriz. Quizá sea cierto que los destinatarios no son buzones contemplativos pero la crítica a lo que Freire -escritor de cartas- llamó pedagogía bancaria debe ser revisada. Ustedes la recuerdan seguramente: el alumno no es una jarra vacía o una cuenta bancaria en la que se depositan los conocimientos. Tal vez lo que esté ausente hoy sea la voluntad de depositar trozos de vida en los buzones. Tal vez nos falte afirmar que sin el gesto de escribir y repartir la cultura, no hay buzones. No se ve dónde puede estar el mal en que el que enseña deposite cartas, haga plazos móviles, giros y movimientos de cuentas.
Escribir cartas y dar direcciones. Remitir.

Estanislao Antelo (Licenciado y Profesor en Ciencias de la Educación (UNR); Master en Educación (UNER) y Doctor en Humanidades y Artes (UNR)).

El escritor da a leer palabras en el mismo movimiento en que la abandona a una deriva en la que ni él ni sus intenciones estarán presentes y que él, desde luego, no podrá nunca controlar.
Jorge Larrosa (licenciado en Pedagogía y Filosofía, doctor en Pedagogía, y catedrático de Filosofía de la Educación en la Universidad de Barcelona)

Una Carta Pretendiente





“Carta a quien pretende enseñar” de autoria propia.
Cátedra: Pedagogía
Profesora: Malena López.
Córdoba 24 de Octubre del año 2012


Esta es una carta dirigida a quienes tengan ganas de “escuchar”, sobre todo…
Bueno, antes que nada debo aclarar que se me hace bastante difícil, dirigirme una carta a mí, y a todos los que pretendemos enseñar; sobre todo porque carezco de experiencia desde la práctica docente, y es ahí donde se me dificulta. Pero no carezco de experiencia en cuanto a Trayectoria de Alumno, y desde ese lugar es desde donde me voy a dirigir, porque en todos estos años de estudiante, he sacado conclusiones que son muy buenas para mi formación, como es el hecho de saber, cuales son las cosas que un maestro debe hacer, y las que tiene que evitar.
Yo supongo que como todos, el maestro, también tiene sus dificultades, sus preocupaciones, sus miedos  y sus insatisfacciones; porque es un ser humano ante todo, pero también dificulto que no sea cierto, que algunos se deshumanicen frente a la clase, y se olviden de ese concepto de humanidad, y lo transformen en autoritarismo, encarnizado muchas veces en la figura de un docente “megalómano”, y creo que le cabe bien el término, sin exagerarlo a muchos,  que no entienden que hay situaciones, circunstancias y contextos que hacen que un alumno muchas veces se disperse en clase, o no cumpla con la tarea, o a veces se muestre desanimado. Y entonces, estos docentes, completamente alejados de su humanidad, se transforman en seres alienados que hacen uso de su poder y grandeza, atemorizando al alumno, que los ve como a criaturas amenazantes. Yo creo que en esos casos, es tarea del docente acercarse, escuchar para comprender y tratar de ayudar.
Pero a veces por el contrario, ante ese tipo de situaciones el docente reacciona de un modo hostil, incomprensivo y autoritario, trata con la misma hostilidad que por ahí, es la que preocupa al alumno y es de esa hostilidad de la que pretende escapar. Porque es lo que conoce desde donde viene, ¿y entonces, que le ofrecemos como distinto? ¿Qué expectativas le creamos? A veces solo con escuchar, a alguien y devolverle una palabra, un gesto o una sonrisa, sin quererlo, ya le estamos generando expectativas; expectativas que se asientan en sus sueños, en sus ideales, en lo que le falta y desea concretar, pero para eso necesita que alguien crea en él, y de ese modo lo ayude a concretarlo. Creo que es fundamental terminar con el individualismo, con el egocentrismo, pero entiéndase que hablo del “egocentrismo mal creído”, ese que es tan grande que no te permite ver el mundo, y desde ahí empezar a apreciar a los otros, a valorar lo que dicen, lo que tienen para contar, que es su historia; pero que también es mi historia porque somos parte del mismo mundo. Y la historia la construimos entre todos.
Suena muy utópico, pensar en un mundo ideal, donde todos nos respetemos por lo que somos, por lo que fuimos y por lo que podemos ser, si se liman las asperezas y se piensa en el bien común. Yo creo que no seria tan utópico, si como docentes trabajamos para eso,  sabiendo que esto que hacemos hoy es la cosecha para mañana, y que cada niño o ser humano que sea escuchado y atendido en sus necesidades de afecto y contención, tenderá a repetir la experiencia con otro, y así con cada uno que se anime a repetir la historia, no suena tan raro… Los cambios suceden, porque alguien se animo a soñarlos y a trabajar para eso. Y si de eso se trata, hay que enseñarles a los niños a sembrar sueños, pero también a trabajar para concretarlos. Y visto de este modo, nada resulta difícil, la dificultad la ponen los que no quieren los cambios y por eso no quieren que soñemos. Entonces como docentes, la tarea consiste en agudizar los sentidos, para poder captar así, las necesidades, después romper los prejuicios para acercarse al que tiene problemas, y necesita de nuestra ayuda, y a partir de ahí trabajar la confianza, para llegar al otro, para que sepa que te importa, que te preocupa y desde ese momento se genera el cambio, y no es magia, es “Atención”, es saberse valorado, y si se siente valorado, va a creer en él mismo, y va a ser capaz de hacer muchas cosas, cosas que no sabia que sabia o que podía hacer, pero ahora, verá que si las puede hacer, solo por esa mirada, solo por esa atención. Porque alguien pone expectativas en él, entonces como no creer en el mismo, si otro cree? Y ahí surge la “Transformación”, se transforma porque alguien pudo ver castillos, donde otros veían solo ruinas. Podemos construir castillos y también príncipes y princesas, en nuestra persona opera la varita mágica del cambio ¡Qué gran desafío! Los invito a todos a que sembremos, y la cosecha sin duda,  va a ser muy buena.